Contáctanos
  • Más de 1.000 herramientas y maquinaria a tu disposición.

  • Lunes a Viernes de 8:00 a 13:30 y 15:00 a 19:00
  • Favorites
Contáctanos

Qué compactadora necesito según el tipo de terreno

Qué compactadora necesito según el terreno | Elige bien y evita asentamientos

Elegir la compactadora adecuada no es un detalle menor. En obra y reformas, una elección equivocada puede provocar asentamientos, grietas en soleras, bordillos que “bailan” con el tiempo o rellenos de zanja que acaban dando guerra. Y luego vienen las prisas, los repasos y el “ya lo arreglaremos”… que sale caro.

La buena noticia es que casi siempre se reduce a dos preguntas muy prácticas: qué terreno tienes y cuánto espacio real hay para trabajar. Con eso, la decisión suele ser bastante clara.

Por qué el tipo de terreno cambia la máquina

No todos los suelos responden igual a la vibración. A grandes rasgos:

  • Terrenos granulares (arena, grava, zahorra): compactan muy bien por vibración.
  • Terrenos cohesivos (arcillas, limos): necesitan más impacto y pasadas controladas.
  • Rellenos de zanja: además del material, manda el espacio y el riesgo de dañar instalaciones.

Ahora sí: vamos a máquina por máquina, con casos reales de obra.

Compactadora para arena y grava

Recomendación habitual: bandeja vibrante

Si trabajas sobre arena, grava o zahorra, lo normal es que la bandeja vibrante sea la herramienta más eficiente. La vibración asienta el material y reduce huecos de aire de forma uniforme, sobre todo cuando trabajas por capas.

Dónde se usa mucho:

  • Bases para pavimento
  • Aceras y pasos exteriores
  • Soleras exteriores
  • Jardines y zonas de urbanización

Errores típicos que te hacen perder tiempo:

  • Intentar compactar capas demasiado gruesas “para acabar antes”.
  • Ir rápido sin regularidad: lo que parece compacto arriba, luego se hunde.

Compactadora para zanjas

Recomendación habitual: pisón a motor

En zanjas, muchas veces no manda el terreno, manda el sitio. Cuando hay tuberías, conducciones, arquetas o paredes cerca, necesitas compactar sin desplazar material ni golpear instalaciones. Ahí el pisón a motor suele ser el más rentable: compacta por impacto vertical y entra donde una bandeja no tiene margen.

Casos donde encaja especialmente bien:

  • Fontanería, saneamiento y drenajes
  • Instalaciones eléctricas enterradas
  • Reformas urbanas con poco espacio
  • Trabajos cerca de muros, bordillos o pilares

Errores típicos:

  • Forzar una bandeja en zanja estrecha: compacta mal y te complica el trabajo.
  • No controlar la profundidad de relleno: luego aparecen asentamientos.

Compactación en terrenos mixtos o rellenos

Recomendación: decide por espacio y objetivo

Los terrenos mixtos (rellenos con partes granulares y zonas más “pegajosas”) se prestan a dudas. Aquí suele funcionar este criterio práctico:

  • Si hay espacio: bandeja vibrante para avanzar rápido y uniforme.
  • Si el espacio es limitado: pisón a motor para controlar el impacto.
  • Si el terreno es irregular: mejor capas más finas y pasadas consistentes que “más potencia”.

Ojo con la idea de “cojo la más grande y listo”. En compactación, eso a veces significa justo lo contrario: más peso, menos control.

Grandes superficies: cuándo entra el rodillo compactador

Recomendación: rodillo solo cuando compensa de verdad

El rodillo compactador tiene sentido cuando hay superficie suficiente y continuidad de trabajo: accesos, explanadas o bases extensas. En obra urbana pequeña o reformas, suele ser innecesario (y a veces directamente incómodo).

Cuándo encaja:

  • Preparación de bases amplias
  • Caminos, accesos y zonas exteriores extensas
  • Trabajo continuado por superficie

Cuándo es mejor evitarlo:

  • Interiores
  • Zanjas
  • Espacios urbanos reducidos

Resumen rápido: qué compactadora elegir

  • Arena / grava / zahorra → bandeja vibrante
  • Zanjas → pisón a motor
  • Terreno mixto → bandeja o pisón según espacio
  • Superficie grande → rodillo compactador (si compensa)

Cuándo merece la pena alquilar (y por qué te evita problemas)

En la mayoría de obras y reformas, la compactación se usa en una fase muy concreta: uno o varios días, a veces una semana. En esos casos, el alquiler suele ser la opción lógica: eliges la máquina adecuada para tu espacio y terreno, trabajas con equipo revisado y reduces dudas y retrabajos.

Si quieres afinar la elección, lo ideal es tener claros estos datos: tipo de terreno, ancho de zanja o superficie útil, y profundidad aproximada por capas. Con eso, la decisión suele salir sola.




También Te Puede Interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Call me back

Error: Formulario de contacto no encontrado.